Durante un acto en Yucatán, la presidenta destacó los logros de su gobierno en materia social y económica, resaltando que aproximadamente 13.5 millones de mexicanos dejaron atrás la pobreza. Afirmó que los programas sociales ahora son vistos como derechos constitucionales y que la entrega de apoyos se realiza de forma directa, sin intermediarios ni condicionamientos políticos.
Señaló también que el salario mínimo ha aumentado 135 % en siete años, acompañándose de estabilidad económica, alta inversión extranjera y estabilidad cambiaria. Otro punto importante fue que la desigualdad en ingresos ha disminuido: México, dijo, ya no ocupa los primeros lugares en desigualdad en el continente.
En su discurso hizo hincapié en la recuperación del papel del Estado a través de obras de infraestructura estratégicas, así como en la eliminación del outsourcing. Por su parte, el gobernador de Yucatán resaltó que la entidad trabaja “de la mano” con la presidencia para impulsar lo que llamó el “renacimiento maya”, una visión que busca combinar justicia social y arraigo cultural.