Las lluvias intensas en Yucatán convirtieron al refugio de loros del Proyecto Santa María en una zona afectada: aproximadamente 50 centímetros de agua inundaron todo el terreno. A pesar de ello, las aves están bien, ya que las voladeras recientemente construidas se ubican en altura suficiente para evitar que sean alcanzadas por el agua.
El director de la asociación civil responsable informó que estos módulos elevados han demostrado su utilidad durante la tormenta. No obstante, los cuidadores enfrentan dificultades: necesitan caminar entre el agua para atender diariamente a los animales, repartir alimento y vigilar su estado.
Se estima que tomará varios días para que el agua se filtre y las instalaciones regresen a la normalidad. Proyecto Santa María funciona como Unidad de Manejo Ambiental, enfocándose en la conservación de especies como pericos, loros y guacamayas, muchas de ellas en proceso de reincorporación a su hábitat natural.